Caracoles Como Plaga

Caracoles Como Plaga

Cuando los caracoles invaden la tierra

En 1966, un chico llevó a escondidas tres caracoles gigantes africanos (Achatina fulica) desde Hawái hasta el sur de Florida, en Estados Unidos. La abuela del chico terminó por liberar a los caracoles en su jardín, y 7 años después, la tríada de moluscos había dado lugar a unos 18,000 caracoles adultos y miles de huevos, lo que a esas alturas constituía ya una plaga de ingentes proporciones. En total, la travesura del niño costó cerca de 1 millón de dólares y 10 años en ser eliminada de Florida.

Los caracoles se reproducen con relativa facilidad. Comen casi cualquier cosa orgánica, y un solo individuo puede tener cientos de descendientes cada año. Así que cuando la población aumenta a niveles exorbitantes y comienza a afectar a los seres humanos u otros animales, se convierte en un problema.

Plagas de caracoles

Una plaga es cualquier animal o vegetal que afecta a los humanos o a sus actividades. Es capaz de competir por los alimentos o de portar organismos que comprometan la salud humana.

Desde dicha perspectiva, algunas especies de caracoles han conformado plagas peligrosas que han afectado principalmente la agricultura. Sin embargo, una especie puede ser una plaga en un lugar y no en otro, pues sus efectos adversos no son iguales en todas partes.

Muchas veces, los animales introducidos en zonas de donde no son nativos constituyen plagas un vez que depredan a ciertas especies locales o alteran el equilibrio ecológico de su nuevo hábitat. Pueden prosperar tan bien ahí, que su número aumenta de forma tan rápida y sus efectos adversos sobre el sitio se multiplican.

Esto sucedió con Achatina fulica, una especie nativa del continente africano pero que ahora está presente en muchísimas partes del mundo, desde América hasta algunas islas del Pacífico. La Lista de la Global Invasive Species Database (Base de datos mundial de especies invasoras) del Invasive Species Specialist Group (Grupo de Especialistas de Especies Invasoras) de la UICN la cataloga como una de las 100 peores especies invasoras. Una especie invasora es aquella que no pertenece de forma natural a una zona determinada y que causa diversos daños ahí en donde fue introducida.

Pero no es la única. Otras especies de caracoles consideradas plagas en diversas zonas del mundo son Succinea costaricana, que afecta las plantas de ornato en Costa Rica; Ovachlamys fulgens, responsable de afectaciones a plantas de ornato y orquídeas en el mismo país centroamericano; Cernuella virgata, Theba pisana y las del género Cochlichella, que reducen la calidad de los granos cultivados en Australia; y Helix aspersa (caracol de jardín), que daña los cítricos en California, Estados Unidos.

El mayor problema con los caracoles terrestres con respecto a la agricultura, es que ellos muestran gran preferencia por el consumo de especies económicamente valiosas para el ser humano como el cacao, la calabaza, la papaya y otras. Al comerse los cultivos, se pierde dinero y comida.

Riesgo para los seres humanos

Muchos caracoles albergan parásitos con capacidad de llegar a otros animales y a los seres humanos, tras lo cual se producen peligrosas enfermedades como la meningitis. Algunos parásitos no afectan a los caracoles que los hospedan, pero en caso de que el molusco infectado sea consumido, el parásito pasa al cuerpo del animal o de la persona y entonces sí que es un problema.

Por ejemplo, algunos caracoles alojan el gusano Parelaphostrongylus tenuis, que una vez en el cuerpo de alces, ciervos canadienses y caribúes, tiene el poder de infectarlos y llevarlos a la muerte. Por otra parte, si los caracoles comestibles se comen crudos o no se cuecen bien, los parásitos sobreviven y afectan al cuerpo humano. También existe riesgo de muerte.

Existen ciertas medidas de control de plagas implementadas por los gobiernos. Sin embargo, cualquier persona puede reducir la cantidad de caracoles si evita que la humedad se acumule en el jardín y en la casa, y si se reduce la cantidad de sitios con residuos orgánicos que pueden convertirse en el hogar perfecto para ellos.